VÉLEZ-MÁLAGA / TORROX
Un veleño vende por Internet 170 tipos de especies criadas en su finca y un torroxeño consigue cultivar un centenar en su explotación del río Güi.
EUGENIO CABEZAS. La Axarquía es conocida por ser la única zona del sur de Europa en la que se cultivan a gran escala mangos, chirimoyas y aguacates, junto a la Costa Tropical de Granada. Sin embargo, el excepcional clima de esta comarca también permite criar decenas de plantas de origen subtropical e incluso tropical. No obstante, son muy pocos los agricultores que se han decidido a apostar por otras variedades, como las papayas, los litchis, los longan o la moringa, entre otras muchas.
Pero en Vélez-Málaga y Torrox existen dos auténticos santuarios de las frutas tropicales y subtropicales, gracias al tesón y al esfuerzo de sendos vecinos de la comarca oriental, que llevan casi dos décadas decididos a criar decenas de especies, primero en invernaderos, y en el caso de torroxeño Ramón Sánchez, en su finca situada en el río Güi. El veleño Pedro Jiménez comenzó a plantar mangos a finales de los ochenta junto a su padre, pero desde el principio se interesó por otras especies subtropicales. De ahí nación en 2012 la web www.frutalestropicales.com, en la que ofrece unas 170 variedades que ha conseguido germinar en su invernadero. “Vendo los plantones en España y en muchos otros países como Portugal, Italia, Francia, Grecia, Inglaterra o Malta, e incluso Ucrania y Rusia”, dice.
Pero, ¿cómo puede criarse, por ejemplo, un árbol de ‘jack-fruit’ en esas latitudes? “Son gente aficionadas, que hace lo que seas por tener las condiciones que estas plantas requieren y se gastan mucho dinero en climatización”, cuenta Jiménez, quien explica que entre los aficionados a las frutas tropicales “siempre hay un deseo de cultivar lo más novedoso”. Así, entre las que más pedidos tienen están el canistel o lúcuma, el longan, la macadamia.
“Lo más difícil de criar son los ultra tropicales, como el árbol del pan, o el marang”, explica Jiménez, quien destaca que los plantones de estas especies están entre los más caros del catálogo, rondando los 60 euros por ejemplar. “No los vendo a cualquiera, sólo si son cultivadores experimentados, porque el índice de pérdida es muy elevado”, advierte. Sus éxitos los ha conseguido a base de años de intentos, en los que no ha conseguido germinar las semillas.
“Con Internet hoy en día puedes entrar en contacto con gente de todo el mundo, aunque la dificultad está muchas veces en las aduanas, que interceptan los envíos y pierdes el dinero”, confiesa, por su parte, Sánchez. En su finca, de unos 10.000 metros cuadrados de superficie, además de unos 600 mangos y 130 aguacates, ha conseguido criar alrededor de 100 árboles tropicales y subtropicales, procedentes de países tan distantes como Colombia, Venezuela, Brasil, Tailandia, Indonesia y Laos.
Entre los éxitos más destacados de este fontanero de profesión, que trabaja para la empresa Aqualia, están haber conseguido una fruta del guanabana. “Soy el primer agricultor que lo consigue, diez años después de plantarla”, comenta. Asimismo en su finca tiene un ejemplar de momordica cochinchinensis, la conocidas como ‘fruta de los dioses’ o Gac en Tailandia, “que también echa fruta”.
Un árbol de santol, originario también de tierras tailandesas, es otro de los ejemplares de los que se siente más orgulloso Sánchez. Pero en su finca hay también rarezas como el paw paw, originario de Canadá, y de la familia de las chirimoyas. “Estoy teniendo ya tanta producción que me estoy planteando empezar a venderla por Internet con la marca Huit Tropical”, confiesa este torroxeño.

Hola me gustaria saber q frutas exoticas hay ahora y los precios.
Tiene plastas de la fruta gac